
Dos acontecimientos
suceden simultáneamente.
Uno, es
el siguiente. La vida del planeta resulta conmocionada por la
llegada de los ET. Pero de una manera asaz curiosa. Las comunicaciones
se interrumpen para escuchar una voz que clama en todos los
idiomas: "¡Terrícolas! Nos habéis tomado
prisioneros. Si en una hora no recuperamos la libertad, el planeta
será destruido." Y una y otra vez el mismo mensaje,
sin que nadie sepa de qué están hablando ni de
dónde han salido, ni quiénes chingados son. Que
la amenaza va en serio, nadie lo duda: si pueden interrumpir
las comunicaciones e irradiarse plurilinguísticamente...
Todo el mundo está asustado, nadie entiende nada.
Ése
es un acontecimiento.
El otro
es el siguiente: una basurita cae en el ojo de Mandrake, el
mago, sin que logre sacársela. Se dirige a su mujer,
Narda, y ésta le dice espantada: "¿Pero no
has oído...? ¿Y me vienes con esa nimiedad? ¡Es
el fin del mundo!".
Es el otro
acontecimiento.
Y entonces
llaman a la puerta, el asistente del secretario general de la
ONU viene urgentísimo por el mago ante la emergencia
mundial. Mandrake se siente cada vez peor, el ojo le duele y
continuamente le lagrimea, ni abrirlo puede. Y los ET truenan:
"¡Ya basta de arrojarnos chorros de agua y de tenernos
a oscuras!". Y el mago, perplejo, comienza una frase: "¿Quién
los tiene a oscuras...?" e inútilmente trata de
levantar el párpado de su ojo malo. Y agrega: "¿Quién
les echa chorros de agua...?" y no puede contener las lágrimas.
No hay tiempo que perder, todos salen rápidamente y suben
al auto. Se desata entonces una discusión entre Mandrake
y Narda. Si dirigirse directamente a la ONU o bien ver antes
al oftalmólogo. Les queda de paso.
Triunfa
la segunda tesis. El oculista los atiende de inmediato. Examina
el ojo de Mandrake y diagnostica: "Es una partícula
metálica." Y va por un imán, lo aplica al
ojo. En ese momento se escucha: "¡Cesad inmediatamente
el campo magnético...!" El oculista toma entre dos
dedos la partícula que está adherida al imán
y la coloca sobre la palma de su mano. Pero "¿dónde
está? yo la puse... ¿se me habrá caído?"
Y por un momento todos creen haber visto un punto brillante
elevarse como si la partícula... "No, no es posible..."
Y caen en
cuenta: se ha hecho el silencio, no truena ninguna voz de los
ET.
"Ya
sé, es otro de tus trucos, Mandrake", exclama Narda.
"Por eso no te importaba demorar la llegada a la ONU."
Mandrake sonríe tontamente, "gracias, doctor, qué
alivio para mi ojo."
©
marcos winocur
mandrake,
el mago
(basado
en una de sus historietas)
marcos
winocur [argentina,
1932]