qué es kitsch

 

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Todos los días, antes de comer, ven un programa en Televisión Española: Saber vivir. Es un show sobre cómo deben alimentarse las personas para estar sanas y ser felices. Ellas no son felices, mi tía y mi abuela. Mi tía masca chicle sentada en una mecedora viendo la calle por una ventana, sale corriendo cada que se asoma un gato o un perro o un niño, dice que están llenos de bichos y que puede ver cómo rodean la casa y se meten por debajo de las puertas y de sus uñas. Cuando ellas ven su programa de TVE yo me conecto a Internet y busco piernas, tetas y culos. Me masturbo viendo pornografía, con el sonido del televisor a tope, sintonizado en el canal de videos. Britney Spears canta I Love Rock And Roll y no desafina porque tiene tantas coristas como visitas al cirujano plástico y yo me corro viendo a una preciosidad vietnamita que me aseguran no pasa de los diecisiete. Semen y Pop Stars.

Mi tía todos los días zumba las palabras que escuchó en su programa de televisión. Repite como loro de pirata cada una de las recomendaciones del día: "Las verduras pierden propiedades si se cuecen demasiado. El pan no engorda, lo importante es lo que le pongas dentro. El brócoli previene el cáncer". Eso lo dice mientras come papas fritas y un sándwich de queso blanco con mayonesa. Después bebe diet-coke y se sienta en la mecedora a mirar la calle, chasqueando el chicle dentro de su boca, haciendo tiempo antes de que comiencen las telenovelas y los reality shows y los programas de concursos. Se atrinchera a un lado de la puerta de entrada, esperando la invasión de los bichos. "¡Oh, hoy atrapé un ciempiés!" dice emocionada, con los ojos muy abiertos y parpadeando como cocainómana. No me molesta que atrape los ciempiés. Una vez estaba acostado en el sofá viendo un programa de persecuciones policíacas y uno se deslizó por mi pierna y me mordió antes de llegar al muslo. Pero ella no atrapa los ciempiés, son los gatos, juegan con ellos hasta que los parten por la mitad con sus garras, luego llega mi tía y le vacía una caja de cerillos encima y miente y dice que ella sola ha cazado un bicho enorme. ¿He dicho que a veces anda en ropa interior y que su pelo es como una enredadera opaca con cabecitas de serpiente en la punta de los cabellos? Dicho sea de otra manera, necesita un urgente tratamiento capilar y tiene orzuela.

Mi abuela hace ejercicios para sacarse flemas de la garganta. Antiflemáticas posturas mediante las cuales expulsa por la garganta esas molestas acuosidades parecidas a la clara de huevo que se alojan en sus bronquios. Dan el noticiero de mediodía y dicen que el mundo se va a acabar y que el sol se nos va a venir encima pero nosotros ni nos vamos a enterar porque para eso falta mucho tiempo. Entonces mi abuela desaloja una flema encima de un montón de periódicos y se levanta y vuelve a comer una ensalada de frutas con miel y deja el periódico en el suelo toda la tarde hasta que acaben las telenovelas. Mientras espera que comiencen los reality shows mete el periódico en una bolsa y se sirve más trocitos de melón y poco más de miel. Mi tía le pregunta si ha terminado con sus ejercicios y ella dice que sí, le pregunta porque mi tía no soporta ver a mi abuela con la cabeza apoyada en el piso sacándose las flemas. Dice que un día se le va a meter un bicho por la boca y se va a morir ahogada entre flemas y cucarachas. Entonces entran y las dos se acomodan para ver el televisor. Los culos muy juntos y el cerebro frito, la mirada de loco y la ensalada de frutas con miel en un plato sobre la mesita del teléfono. El televisor encendido. Desabróchense los cinturones, que el golpe sea directo, no olviden tener la guardia baja, los ojos bien abiertos. El show está por comenzar.
Let's go.
Moby corre sobre un escenario y sube a los teclados y salta con una guitarra en sus manos y canta desde el público cubriendo su cabeza con una caperuza gris. Yo meto la mano debajo de mis pantalones y escucho el ruidillo que hace la línea telefónica antes de conectarse a Internet. Siento cómo la sangre corre hacia mis genitales y mi tía grita que ha descubierto otra cucaracha y corre por toda la casa y la sangre se va de mis genitales a la cabeza y la fiesta se ha terminado antes de empezar.

Quisiera cortarlas con una sierra eléctrica o decirles que soy bisexual. Cualquiera de esas dos cosas sería lo mismo. Al decirles que soy bisexual van a sentir el disco dentado de la sierra entrándoles por la punta de la cabeza. No tengo una sierra eléctrica y son muy caras como para comprarme una este fin de semana así que preparo la primera frase del discurso con el que develaré una parte de mi sexualidad. Y digo una parte porque siento atracción por las lesbianas, los homosexuales, los transexuales, los bisexuales, las mujeres y las relaciones de pareja abiertas. ¿He mencionado que me gustan los tríos? Nunca he sentido nada por un animal, por ejemplo, un gato; soy alérgico, me provocan un ataque de asma que no me calman ni con un inhalador del tamaño de un tanque de buzo.

Comenzaré diciéndoles: "Soy una buena persona, me arreglo bien el pelo y busco que combinen el cinturón y los zapatos, me lavo los dientes después de cada comida y hasta a veces después de fumar un cigarrillo -costumbre que intentaré dejar antes que termine el año-. ¿Pero saben? Un día me gustaría amanecer en la cama con Tom Cruise y Nicole Kidman, uno a cada lado, aunque no sean ya una pareja formal -eso me parecería más pervertido-. Me gustaría meterme a tomar un baño con ellos dos y enjabonarnos las piernas…"

Me estoy calentando. Siento venir una erección y busco en Internet fotos de Cruise y Kidman. Consigo bajar un video de la película Eyes Wide Shut en donde están frente a un espejo y a Kidman se le ven las nalgas y Cruise está detrás de ella. Cierro los ojos y fantaseo con nosotros tres tomando un baño y sintiendo cómo él me da mordiscos en la espalda y ella me lame los pezones y subo la rodilla y le siento su pubis rasurado y la froto un buen rato mientras él se pone caliente y tiene una erección y me acaricia el ojo del culo antes de penetrarme tomándome por las caderas. Yo me vengo y le agarro las tetas a Kidman y se las aprieto con fuerza y siento el chorro de semen de Cruise dentro del culo y también después cuando se escurre por entre mis nalgas.

La fantasía del baño con Kidman y Cruise es un éxito asegurado. Los dos tienen una pinta excelente. Al venirme siento como si hubiera un estadio lleno de gente y todos con el culo arriba y aplaudiendo y yo con la ovación del esperma caliente saltando sobre la alfombra -en mi fantasía, sobre el pubis de la Kidman-. Ahora puedo descansar en paz, como los que han muerto felices.


Hago todas esas cosas mientras trato de olvidarme de las batallas contra los bichos, de los reality shows y de los ejercicios antiflemáticos. Me conecto a Internet y subo el volumen del televisor sintonizado en el canal de noticias de espectáculos y es la hora en donde pasan un desfile de modas y mi trasero se emociona porque hay chicos y chicas con ropa de última y todos son guapos y algunos muy famosos.

Las cenizas de Timothy Leary orbitan en el espacio y el LSD no está IN. No somos la generación del ácido ni los flower people. No hacemos el amor sino el sexo y pienso que todo eso está bien. Tenemos tecnología y podemos tener orgasmos colectivos con gente de todo el mundo y también tenemos realidad virtual y -con el software indicado- nos tiramos a la cantante de moda. Mi semen cae encima de las tetas de la estrella pop más famosa del planeta y a nadie parece importarle.

© jaime garza

 

semen y pop stars

jaime garza [méxico, 1974]

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