
Nadie
te quiere ver. Nadie, ni siquiera Kurt Cobain en esa fotografía
donde está apuntándote con un revólver. Quiere
volarte la cabeza porque está cansado de ti. De que tararees
Smells Like Teen Spirit, que la pongas en un jukebox después
de Light My Fire de los Doors. Está harto de que
seas demasiado obvio. Sara me ha confesado que ella es la que escribe
las leyendas en las fotos y carteles de su habitación. La
de Cobain dice: «No soy Dios».
Dice
que no pudo ir la otra noche porque se quedó a terminar de
leer esa biografía de Charles Manson que me había
prometido y que ahora tengo en mis manos. Me ha dicho que puedo
quedármela. Prometo leerla y le pregunto si puedo darle un
beso. Ella se ríe y me dispara con una pistola de agua. Tengo
toda la cara mojada y ella sigue muerta de la risa y sólo
deja de reírse para pedirme que le pase la pipa.
Había
una caja de Halcion tirada encima del cubrecama de Star Wars.
Hay también varias pastillas sueltas cubriendo la cabeza
de un androide. Mastico un par y ella me pregunta sobre mi problema
de amnesia. Le digo que no importa, que algunas cosas las recuerdo
y otras no pero que igual y me la paso bien.
Suena
Bullet With Butterfly Wings de los Smashing. Alcanzo a
escuchar que ella dice: “Vamos a cazarlos a todos”.
Meto la boca en el agujero del tubo de la pipa de agua y trago el
humo. Escucho los latidos de mi corazón y con ellos llevo
el ritmo de la canción. Arriba y abajo. Me pongo un poco
paranoico. Me excito y después estoy paranoico otra vez.
-----En
la televisión es la hora del reality show y me pongo
triste. Miro por toda la habitación buscando una cámara
y no encuentro nada.
-----Sara se acomoda los lentes negros
y saca el cigarrillo de su boca
-El mundo es un vampiro –dice. No sé si en inglés
o español. Tampoco sé si estaba cantando o decía
alguna cosa importante. No sé si alguna vez lo dijo.
-----Después saltó por
la ventana, pero de eso no estoy muy seguro.
-----Yo
sigo viendo la televisión y fumando marihuana. Más
reality shows. Más marihuana. Estoy seguro de que
no volveré a ver la pista de aterrizaje.
Ahora
lo entendiendo todo. El lente de una cámara es muy poderoso.
Bela Lugosi no era un vampiro hasta que una cámara le puso
el ojo encima. Pero el marciano no pudo con ello, se volvió
paranoico y quizás hasta un poco idiota. Pienso que es mejor
dejar pasar de largo los ojos de las cámaras. Creo que hasta
he descubierto algo: cuando nadie te ve eres completamente libre.
Por eso me tiro sobre la cama y meto una mano debajo del pantalón.
Miro todos esos carteles de estrellas de rock y me masturbo viendo
uno de Courtney Love donde tiene el pintalabios rojo y corrido como
si le hubiera mordido el cuello a alguien.
Me
quedo dormido y sueño con extraterrestres y estrellas de
rock y putas preciosas que me quieren matar.
Cuando despierto estoy parado junto a la cama. Me ilumina la pantalla
azul del televisor. Llevo las manos metidas en unos guantes de box,
sin nada más encima. Sara está desnuda y dormida.
También lleva unos guantes de box. Me quito los guantes y
amarro una sábana a mi cintura. Fumo un cigarrillo y sintonizo
el televisor en el canal de videos. Hay uno de alguien que dice
llamarse 50 Cents y que es el tipo más cabrón del
mundo. Todas las mujeres en ese video tienen las tetas enormes y
se acercan al tipo ese como si tuviera la verga del tamaño
de un submarino y hacen como si a ellas de verdad les importara.
Sara se despierta y dice qué tal. No digo nada, doy una calada
al cigarrillo. Ella dice que después de la asfixia autoerótica
las peleas son lo máximo. Que hay que repetirlo pero que
debería pegar más fuerte.
-----Me paso la lengua por una herida
abierta en el labio.
-----Un hilillo de sangre cuelga de
mi barbilla.
------Ese video –digo-, es una
mierda.
nadie
te quiere ver
©
jaime garza
jaime
garza [ méxico, 1974 ]
blog de jaime garza

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