Días de calles sin amor
Sin sol sin poesía
Estoy harto de esta música
De ruidos y cumbias y culos
Estoy harto de esta música
Inmunda que sale de parlantes y autos
De antenas y estadios
De oficinas bancos y edificios del estado
De comercios discotecas y baños privados
De la cabeza del bruto del culto del bulto
Del profesor del impío del santo del miedo
Del policía del dueño del pobre del asco
Esta música que hace de esta ciudad
Un mercado una villa un fiasco
Sin ofensa sin rabia sin revuelta
Sin ti mi niña violenta
Ciega
De ojos violetas
Ángel de la revolución
Que aún sueña el amor
Y el beso del sol
Y la herida de la poesía

Días sin poesía sin trabajo sin oficina
Sin más oficio que llorar todo el día
Por mi hermana luna poesía
Oculta en mi computadora
Hada alucinada al otro lado del sol
Mientras la vida ruge confunde aturde
El inmenso bullicio de mi ciudad despedazándose
Y entro a las librerías y encuentro la poesía muerta
Y enciendo la televisión y veo la poesía muerta
Y en los periódicos la poesía muerta
Y en la radio la poesía muerta
Solo la vida muestra su poesía
Ofensa su poesía brutal su poesía sucia
De putas bares y camiones
De árboles niños y ladrones


poetas
pájaros de pacotilla
pájaros de papel
pájaros de asfixia
poesía
trino de afonía trino
de asma al mediodía
deja de toser y mirar las nubes
niño estúpido
te lo digo no seas poeta
deja de soñar todo el bendito día
la poesía
no abre piernas
no mata el hambre
no golpea al que te humilla
no te invita a la fiesta de la vida

No hay poesía si no hay vida y melodía
No hay poesía si no hay maravilla
Si no hay dolor y confusión y rabia todos los días
Si no hay una niña que sude orine y se lama la axila
Gata sucia callejón oscuro mujer ofensa de mis sueños
Chica de barrio que se droga y ve estrellas en el mediodía
Niña indefensa que no sabe qué es la revolución
Que no sabe nada de sabiduría ni rebeldía
Niña de arena oveja negra pantera
Me amaneceré contigo contando pastillas y estrellas
Y tendremos visiones de revueltas y paraísos nobles
De infiernos donde el amor no se detiene ni se esconde
Niña ofensa
Defensa de los niños de los miserables
De los que perdieron la luna el sexo
El viento el empleo las piernas la saliva
El tacto exacto el acto intacto del sol
Poesía ofensa de mi hermosa lengua
De mi habla sin defensas de la vida
De mi ciudad
Obscena sucia como un niño bañándose
En la plaza pública con sol agua terokal
Lenguaje ofensa de profesores
Represores periodistas estadistas
Burgueses aburridos podridos
En sus sillones sus universidades
Sus premios inmundos
Academia de pájaros de muerte
Silencio de gusanos
Y heces sagradas
Que te ignoran te desprecian
Por pobre por sucia por obscena
Poesía ofensa

poetas desplumados
albatros asesinados
paraguas atravesados
máquinas de coser en el anillo
de saturno
solo la ofensa salvará a la poesía
de su ofensa de existir
de ser absurda inútil mentirosa
burócrata doctorada letrina
no hay poesía si seguimos haciendo poesía
no hay poesía si la vida se ha vuelto vacía
y se ha ocultado en el cuarto más oscuro
donde se masturba la niña embrutecida
por mentiras de amor y canciones
por estrellas baratas y escorpiones
serpientes y murciélagos que no hacen poesía
que solo gimen por el orgasmo y la alcancía
la estúpida poseída


Poesía ofensa perra de ojos dorados
De colmillos blancos como la muerte
Puta barata poesía tetona niña dorada
Ponte en cuatro culocaliente
Ahógame con tu perfume barato
Con tus calles llenas de vergüenza y lágrimas
Con tu tedio y tu cielo herido por nuestra inmundicia
Poesía ofensa haz que este cielo lave nuestros rostros
Y nuestros cuerpos y nos dé el sexo más fuerte
Y erguido el vientre más plano y duro los hijos más sanos
Poesía ofensa
Defiéndeme de los trabajos del lenguaje limpio
De las flores sin tallo de las vaginas secas
De los culos sin crema ni miel
De los corazones sin sangre
Dulzura que nos ahoga
Nos ahoga
Como esta niebla que es nuestro eterno mar
Limeños que respiramos agua
Batracios delfines lagartijas
Limeños que apestamos a orín y neumonía
A jazmín y mariscos
Limeños bajo el eterno mar de un cielo blanco
Sin poesía


lima cielo dulce culo duro
infierno
hoyo del miedo
aguja del abismo
plateada princesa del vacío
ojos sucios
ojos perdidos en la noche
te maldigo mil veces
por ser tan horrenda
ave de los besos ciegos
palacio de angustia
labios de ceniza
te maldigo hasta desearte la muerte
y coronarte con lágrimas
y acompañarte a tu tumba
bajo el mar
del silencio
los vientres de la crueldad
eléctrica

 

fragmento de poema ofensa

© alfredo villar

alfredo villar [ perú, siglo XX ]