qué es kitsch

 

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Y me comparo entonces con una de esas alimañas que acechan el paso de una
más pequeña pero igualmente mala y, cuando quiero atacarla, es ella la que a
mí me ataca...

Primer escalón

La fila para acceder a la entrada del templo era larga pero fluía
rápidamente; al llegar a la puerta, y al igual que a todos los que queríamos
entrar, unos gigantescos policías nos tocaban nuestras partes íntimas y nos
registraban a ver si traíamos drogas o armas. Uno pasaba por un detector
electrónico de metales tan sensible que sonaba hasta con las llaves del
auto, lo que hacía que tuviéremos que vaciar y voltear nuestros bolsillos...
luego unos perros pastores alemanes y dobermans nos metían sus frías narices
hasta en el medio de las nalgas; perros adictos a la cocaína o a la
marihuana nos olían en búsqueda de dichas drogas; fuckinperros, me dije,
¡malditos perros enfermos!

Al pasar la primera cerca metálica, entregué mi boleto de entrada y me
enfrenté a la mirada inquisidora de unos brutos, de unos enormes guardias de
seguridad, masas de músculos que a duras penas cabían en sus playeras
ajustadas.

Y aquí estamos, al fin dentro del templo, aquí estamos, cientos de nosotros
apretujados, buscando nuestro asiento, ¿pero qué asiento? Si una vez adentro
ya no hay reglas, ni deberes, ni derechos...

Nadie en verdad respeta nada; somos seres humanos que aquí adentro nos hemos
convertido en un todo llamado "la masa" y yo también formo parte de ella…

Segundo escalón

Una cruz gigantesca llena de monitores de televisión, se alzó lentamente y
pasó de estar completamente acostada a quedar perfectamente de pie en el
medio del escenario; súbitamente todos los bordes de la cruz se encendieron
en una llama azulada, típica de la combustión del gas. La luz de la cruz en
llamas hizo que notáramos que en su centro había un hombre crucificado a las
pantallas de los televisores, con botas altas de patente rojas, de alta
plataforma, vestido de un estrecho traje blanco como si fuese pintado en la
piel, nalgas al aire, ausencia de órganos sexuales en su entrepierna, ojos,
boca y uñas pintadas de negro; en su mano izquierda sujetaba el micrófono y
en su mano derecha esgrimía una botella de vidrio que estrelló contra el
paral metálico del micrófono para luego, con la punta quebrada de dicha
botella, hacerse unas cortaduras en su pecho y en su costado logrando que la
sangre brotara por las heridas. Luego los pedazos de vidrio restantes fueron
recogidos del piso por dos muchachas del público, quienes con ellos se
escribieron sobre los brazos y sobre el pecho el nombre de su héroe, el nombre de Marilyn Monroe y el de Charles Manson fusionados en uno: la M.M.

Una voz de ultratumba llena el espacio y hace la presentación: damas y
caballeros, ladies and gentlemen, welcome to the show, con ustedes: Marilyn
Manson. (¡Gritos de histeria colectiva!)

Tercer escalón

Apareció como si fuera un espectro, con las manos y el pecho cortados y
llenos de sangre, con alas de plumas blancas en su espalda como si fuera un
ángel caído; pero no un ángel manso sino un ángel furioso, blanco, pálido,
con los ojos amoratados por los golpes y los labios pintados de negro. Al
hablar vomitaba sangre y no era sangre de utilería, era sangre verdadera.
La música, a un altísimo volumen, casi ensordecedora, apenas me hacía entender
de qué se trataba lo que quería decirnos... "I don't want you, and I don't
need you... don't bother to resist, I'll beat you''...
nos gritaba mientras
todos los de su grupo caminaban sobre altísimos zancos, o aparecían
vestidos como gusanos y ninfas, con corsés trenzados, con cascos de cuero
de los usados por los aviadores en la segunda guerra mundial o rasgando sus
vestiduras.

Yo desde el público formaba parte de la masa, y si la masa saltaba, pues yo
saltaba, si aplaudía, pues yo aplaudía, si gritaba, yo gritaba, y si bailaba,
pues yo también bailaba; todos formando un todo, tal como
hacemos en misa los domingos.

Una lluvia de cerveza fría lanzada desde atrás acaba de caer sobre mi
cabeza, también me han pisado en varias ocasiones y me han empujado, pero
todo me da igual, vine al concierto y todas estas cosas forman parte del
concierto.

La espesa neblina de los cigarrillos y otras hierbas nos envolvía y nos
obligaba a respirarla, irritando nuestros ojos y nuestra garganta; me dieron
entonces codazos, me escupieron, y hasta me mordieron en el hombro y en un
tobillo; en uno de los empujones se me cayeron los lentes y nunca más supe
a dónde fueron a parar, el frenesí nos arropaba a todos, ¡coño, lo habíamos
logrado¡, estábamos en las primeras filas del concierto más importante de
nuestras vidas y sobre la tarima, a pocos pasos de distancia, estaba nuestro
máximo héroe con su familia. ¡Era lo mejor!

Entonces las paredes se rajaron y por las hendiduras comenzó a chorrear
sangre, más y más sangre; el predicador en su liturgia nos señalaba el hecho
de no poder nosotros ver el bosque a causa de los árboles del mismo bosque,
and also you want to smell your own shit on your knees.

Un humo amarillo y con olor a almendras amargas y otras veces a incienso de
iglesias impregnaba el ambiente; un joven punk a mi lado me regaló una
cerveza helada la cual agradecí y me tragué casi en un solo sorbo hasta el
final...mi garganta se lo agradeció profundamente; cerveza, imagino que de
un alto grado alcohólico pues rápidamente se me subió a la cabeza como si
fuera un avión...un jet...un verdadero cohete…

Marilyn Manson, con su micrófono en mano, predicaba desde el púlpito.

Cuarto escalón

Habla el reverendo con voz recia, con rabia, enérgicamente:
"¿Acaso cuando ellos matan no es lo mismo? ¿Cuando lo hacen en Vietnam, en
Janesboro, en Arkansas o en los ghettos de Nueva York? ¿No justificamos algunas matanzas sólo por el hecho de que se realizan por razones justas?
Si un niño tiene la edad suficiente para comprar un arma o conducir un auto,
¿no tiene entonces la edad suficiente para ser responsable del auto y del
arma?

A los norteamericanos les encanta encontrar un icono en el cual proyectar su
culpa. Debo admitir que he asumido el papel de anticristo; yo soy la voz de
la individualidad y la gente tiende entonces a asociar a cualquiera que se
vea o que actúe de manera diferente, con actividades ilegales o inmorales;
en lo profundo de su ser, la mayoría de los adultos odian a las personas que
se salen del montón.

Es divertido como la gente es ingenua y no tienen memoria como para olvidar
a Elvis Presley, a Jim Morrison y a Ozzy Osbourne; todos ellos fueron
víctimas de los mismos prejuicios, escrutinios y argumentos"... (Aplausos y
más aplausos mezclados con gritos histéricos del público).

Y mientras hablaba y se limpiaba las entrenalgas con la bandera de su país;
se limpiaba, en verdad, las entrenalgas con la bandera de los Estados Unidos
de Norte América... o lo que es lo mismo al limpiarse con las barras y
estrellas, con la bandera gringa se limpió el culo: "Sweet dreams are made of this", nos cantaba.

Quinto escalón

Marilyn Manson y Twiggy Ramírez se besaban con pasión morbosa en sus bocas;
Madonna Wayne Gacy tocaba el sintetizador que colgaba en un columpio; Ginger
Fish destrozaba literalmente la batería con sus baquetas y Johnny Five
rompía con furia su guitarra eléctrica contra el piso; Sara Lee Lucas tubo
que abandonar el escenario repentinamente después que Marilyn Manson y
Twiggy le rociaran bencina para luego prenderle fuego, convirtiéndolo en una
tea humana...se fue y nunca más volvió.

Fue entonces, justo en ese momento, cuando el piso comenzó a cubrirse de
sangre, pelos y moscas; todos nosotros parecía que estábamos poseídos por
espíritus extraños, la gente comenzó entonces a desnudarse, a hablar en
idiomas diferentes (Inglés, Alemán, Árabe, Japonés, Italiano, Español,
Portugués...) comenzamos a sudar, a sudar y a sudar a torrentes; algunas
mujeres lloraban y se tiraban de los pelos, otras caían desmayadas y otras
pegaban alaridos espeluznantes.

Tres cruces gigantescas fueron rociadas con gasolina y luego incendiadas, el
calor del fuego era abrasador; más y más sudor; la gente vomitaba el alcohol
recién consumido; el piso lleno de calaveras transparentes de plástico y de
huesos fosforescentes; la luz estroboscópica nos hacía ver moviéndonos en
cámara lenta; todo el piso comenzó entonces a moverse como si se tratara de
un terremoto; huesos luminosos, sangre espesa y pegajosa, pelos, vomito y
moscas cubrían el piso, la música era algo tan maravilloso que penetraba y
movía por dentro los cuerpos.

Las tres cruces de fuego eran un espectáculo alucinante, los rayos láser de
color verde cruzaban el espacio como si fuese una guerra de las galaxias.
Me uní a la masa danzante y brinqué, brinqué y brinqué; yo también me
sorprendí a mí mismo coreando al máximo líder con aquello de: "I never
wanted it to end this way, but flies will lay their eggs".
Es que ese ángel
with scabbed wings, ese ángel furioso, ese anticristo superstar, no es otro
que él magnifico M.M. y yo también pertenezco a su International Fan Club;
Con mucho orgullo formo parte de la Marilyn Manson Family y, justo hoy
God is in the T.V.

Sexto escalón

Ya terminado el fabuloso show y mientras toda la muchedumbre se retiraba del
templo, me dirigí presuroso al camerino de las estrellas, para hacerle una
entrevista al líder del grupo, para hacerle preguntas al Sr. Manson, para
que me hablara acerca del rock, las drogas, el sexo, el amor, la política,
la religión y la revolución; la idea era terminar de reunir toda la
información posible para publicarla en nuestro anticatálogo de ideas en
torno al arte no convencional; nuestro "Balas de Plata''.

El carnet plastificado que colgaba en mi cuello y me identificaba y
acreditaba como reportero, cual palabra mágica de ábrete sésamo, me permitió
atravesar por la columna de masas musculosas, que con caras de pocos amigos,
protegían la entrada a su camerino; esos ángeles guardianes, sus guardias de
seguridad.

La antesala estaba llena de sus amigos más cercanos: Eminen, Jim Rose, Mr.
Enigma, Trent Reznor, entre otros; a lo lejos vi a un par de tipos que se me
parecieron a David Bowie y otro a Alice Cooper pero de ello si no estoy tan
seguro.

Al entrar al camerino, ya él me estaba esperando; sus brazos tatuados con
símbolos esotéricos, su larga cabellera lisa y negra, su blanca palidez, su
chorreado maquillaje...listo para la entrevista; a sus pies, sentado en el
piso y abrazado a una de sus piernas, estaba su inseparable Twiggy intentando
morderle.

Gustosamente me miraba con un ojo de color negro y otro de color blanco; él
estaba completamente desnudo y así pensaba quedarse, desnudo para matar,
desnudo para ser entrevistado.

Nos sentamos frente a frente y yo saqué de mi bolsillo un pequeño grabador
el cual encendí con el volumen al máximo y lo coloqué sobre la mesa de
metal. Entonces el dios-hombre comenzó a hablar: "soy un artista
controversial, alguien que se preocupa por tener una opinión y por crear
música y videos que estimulen las ideas de las personas que habitan en este
mundo hueco; en mi trabajo, yo examino a la América en la que vivimos y
siempre he tratado de enseñarle a la gente que el demonio al cual tanto le
temen y a quien culpamos por nuestras atrocidades, está en cada uno de
nosotros y no afuera, así que es tonto pensar que el fin del mundo va a
llegar de un día para otro, el fin del mundo ya lo hemos estado viviendo
desde hace mucho tiempo. Uno puede escaparse del infierno al no creer en
él, pero uno no puede jamás escaparse de la muerte. En el pasado se tenía la
idea de que uno podía darse la vuelta, correr y empezar algo mejor; pero
ahora América se ha convertido en un gran centro comercial y debido a la
nueva tecnología y al Internet, no hay a dónde correr, la gente es igual en
todas partes del mundo, estamos globalizados pero para mal, todos están
igualmente alienados: They love you when you
are on the covers; when you are not, then they love another... fuck off…

Me dio un fuerte apretón de manos, se dio media vuelta y se fue al baño a
darse una buena ducha de agua caliente; y aunque yo sabía que esa noche
continuaría la fiesta, esa fiesta no era para mí porque nadie me había
invitado, y aunque nadie me tomó tampoco una foto junto a Él, me voy feliz
a mi casa porque he pasado una de las mejores noches de mi vida y por haber
podido hablar cara a cara, face to face, con mi héroe, con mi amigo: El gran
Marilyn Manson... por eso les cuento hoy este sueño, esta bella historia que
he querido compartir con ustedes.

© carlos zerpa

 

por amor a marilyn manson

(seis escalones para llegar al reverendo)

carlos zerpa [venezuela, 1950]

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